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Enviado el 15-12-2016
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A través de sus actuaciones, de sus informes y recomendaciones la Defensoría Universitaria puede propiciar que los miembros de la comunidad universitaria puedan "mirarse al espejo", auto-observarse y dialogar, para comprender las causas y los entresijos que subyacen a los conflictos y que después pueden derivar en situaciones problemáticas.

Desde una perspectiva más proactiva, también incita al descubrimiento de los factores que pueden contribuir a hacer de la Universidad un espacio coherente con sus propios principios y donde sus funciones se puedan desarrollar en un ambiente sostenible de convivencia armónica y libertad. Desde esta perspectiva la Defensoría actúa como "conciencia crítica" de la Universidad, con capacidad de influencia y persuasión.

En este contexto es en el que se desarrolla este estudio, realizado en colaboración entre la Defensoría de la Universidad de Sevilla y el Grupo de Investigación de Educación de Personas Adultas y Desarrollo (GIEPAD- Hum-596). Presentamos aquí un informe parcial en el que se recogen los resultados de la primera fase de la investigación que estamos llevando a cabo con la finalidad de analizar las percepciones que tiene el estudiantado sobre su experiencia como parte de la comunidad universitaria.

Situación del estudiantado en relación con el conocimiento de los Derechos y Deberes, los conflictos, la participación y la Defe

Específicamente, pretendemos explorar el conocimiento y la percepción que tiene respecto de las normas que regulan su vida en la Universidad y los canales existentes para el ejercicio de sus derechos y deberes; visualizar su nivel de información y su percepción acerca de la participación en el contexto universitario así como las formas a través de las cuales la canalizan y las que considerarían necesarias para potenciarla; conocer la tipología de conflictos a los que se ha enfrentado el alumnado a lo largo de su trayectoria estudiantil y las formas que ha utilizado para resolverlos; analizar el grado de información que poseen respecto a la existencia y los servicios que ofrece la Defensoría Universitaria; explorar los canales y vías de información a través de las cuales se acercan a todos estos aspectos.

Pretendemos, además realizar un análisis pormenorizado de las diferencias en la percepción del estudiantado en función de variables como la rama científica a la que pertenezcan, su implicación en la representación estudiantil, el curso en el que está matriculado y el sexo. De las conclusiones que alcancemos en este primer informe se derivarán propuestas y sugerencias de intervención a emprender y/o iniciar desde la Defensoría y la comunidad universitaria.

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Comentarios

Los alumnos de ésta y cualquier facultad de Pedagogía, donde se forman a los futuros profesores deben exigir que sus formadores tengan como mínimo cinco año de experiencia docente en las aulas de Educación Infantil, Primaria, Secundaria o Bachiller. He sido tutor durante muchos años de alumnos de prácticas de Magisterio y esta necesidad la puedo constatar de forma evidente. Es necesario reivindicar un año de prácticas docentes pagadas (así se hacía con los Maestros de la República, y también con el plan 1967) Urge crear, igualmente, un cuerpo de profesores-tutores de prácticas, compuesto por los que acrediten de forma bien regulada, experiencia, preparación y vocación, para que participen en sus centros, a pie de obra y debidamente incentivados, en la formación del futuro profesorado, sin abandonar las aulas. Sin eso no puede ponerse en pie ninguna reforma educativa. La clave del éxito del MIR español, en el ámbito de la Medicina está en el nivel de exigencia para los futuros médicos. Con el profesorado eso debe ser igual.

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